
Hoy sentada bajo un ardiente sol
sobre un frío monte de hielo seco,
con mi mente en la hipnótica luna
y mis sentidos bajo la penumbra.
Me doy cuenta de que la vida
es solo una cadena de similitudes
de aspectos que no tienen teoría
de dificultades y alegrías fuertes.
Que empiezan con el llanto de alegría
y terminar con el llanto de tristeza
frente a un lapso de hipocresía.
Donde no acabas de conoceer la verdad
donde no aportas más que iniciativas
y donde todo acaba en una carta de despedida.






Luis Cruz reconoce los ingredientes de un plato de comida con solo mirarlo, sabe muy bien como, en que cantidad y en que momento de la preparación fue utilizado un ingrediente.


